LA ESPOSA DEL CANDIDATO

admin
By
13 Min Read

Hay quienes se obsesionan con el poder por lo que representa. Yo elijo enfocarme en lo que construyo sin él.Mi camino no se trata de títulos, ni ostentar cargos. Me visto de abrazar desde la empatía. Mi propósito es visibilizar a mujeres valientes, esas que han estado detrás, que han sostenido procesos políticos, sociales y familiares sin reconocimiento. Mujeres que merecen ser nombradas, escuchadas y valoradas. También visibilizo a hombres que han entendido que el poder compartido no es pérdida, es evolución. Hombres que apoyan, que respetan y que caminan al lado, no delante. Desde ahí nace mi proyecto personal “La Esposa del Candidato”, un espacio donde transformo los estereotipos que rodean a quienes acompañamos la política desde el afecto, el compromiso y el trabajo social. No estoy aquí solo por amor, estoy aquí por convicción. Porque el verdadero liderazgo NO IMPONE, acompaña, impulsa y enseña. No me define nadie, me define el propósito que me mueve, y ese propósito es claro, que todas las que han sido invisibles, hoy sean protagonistas de su historia, y que todos los que construyen en equipo, contagien a otros con su ejemplo.

SER AUTÉNTICA, SER LIBRE, NO SEGUIR TENDENCIAS

Lorena Meritano Gelfenben

¿Qué significa la moda para ti hoy?

No soy una seguidora de la moda, no fui jamás, de moda es lo que te acomoda, y no lo que realmente se publica, de lo que está en tendencia, no soy seguidora de las modas, soy una persona que se viste de acuerdo a su estado de ánimo, al clima y soy muy personal, yo no sigo tendencias, no sigo diseñadores, definitivamente soy una persona que se viste de acuerdo a su emocionalidad, a su sentido del humor y no me importa si es de los 70, de los 80, de los 90, de los 2000, del 2025, me pongo lo que me agrada a mí, y con lo que yo me siento cómoda y me siento bien.

¿Qué prenda o look te hace sentir más tú, más fuerte, más viva?

Adoro los jeans, adoro los sares, las camisas, también uso mucho shogging, lo que en Argentina le decimos shogging, que son pantalones y buzos de algodón o chaquetas deportivas, comodísimas; adoro las zapatillas, los tenis que les llaman, adoro andar en zapatillas, adoro andar descalza también y me encantan los vestidos, soy una mujer que usa vestido de día y de noche y vestidos largos, mido 1,80 m y me encantan las túnicas y los vestidos largos, tanto para usar con zapato bajo como con zapato alto, tanto para el día como para la noche, verano, invierno, soy una mujer que usa muchas túnicas y vestidos largos.

Si la moda pudiera contar tu historia… ¿qué diría?

Diría que soy una mujer resiliente, libre, definitivamente una mujer que cree que el mejor accesorio es una gran sonrisa, no soy una mujer de marcas, sino todo lo contrario, me gusta seguirmente tanto en Colombia como en Perú, como en México, también prendas de pueblos originarios, típicas. En México vestidos bordados, adoro las prendas de los pueblos originarios, las telas nobles, como el algodón, los bordados, los estampados, tengo ropa de Panamá, de Perú, de México, de Colombia, túnicas, guayabí. Diría la moda que soy una mujer que es definitiva, una mujer en día una mujer que se siente segura, que se siente completa, que se siente hermosa, que se siente libre, que se siente en paz.

¿Qué es la belleza para ti? ¿Cómo la resignificas tras tu experiencia con el cáncer?

Definitivamente se construye salud y definitivamente si uno está saludable, la belleza se aloja interno y se refleja. La belleza es ser amorosa, ser amorosa conmigo y ser amorosa con todos los seres con los que convivo, ser paciente, es ser sorora. Soy una mujer totalmente coqueta, muy coqueta, vanidosa y recursiva, pero ser coqueta no significa ser senos, sin cabello, demacrada, porque durante el proceso del cáncer la belleza cambia, pero no se ve más que desde el corazón hacia afuera, no es de afuera hacia adentro, no radica en una prenda, en una cartera, en un reloj, en una forma física, la belleza tiene muchísimos colores, muchísimas formas, está lejana de los estereotipos y muy lejana de cumplir las expectativas a los demás.

¿Qué dirías a una mujer que se siente menos bella por las cicatrices que la vida le ha dejado?

Las cicatrices nos cuentan historias de vida maravillosas, hermosas, apasionantes, emocionantes, nos cuentan historias de superación, nos cuentan también historias de dolor y de resiliencia, donde nos podemos reflejar para ver, todo lo que hemos superado, todo lo que hemos avanzado en la vida, todo lo que hemos evolucionado, todo lo que hemos amado y nos han amado, todo lo que hemos dado, todo lo que hemos recibido, una cicatriz, habla de vida, de experiencia, de agradecimiento, pero también existen unos y mil métodos para borrarlas, aunque las peores son las del alma, y esas requieren de mucha terapia y decirles que sí se puede borrar, más que borrar superar, porque no hay que guardar bajo la alfombra, un dolor o una cicatriz, hay que atravesarlas. Y estéticamente, se puede plasmar, por ejemplo es una maravilla para borrar la cicatrices, tatuajes, yo me tatué cicatrices en los senos y me quedaron divinos, me tatué aurículas mamarias y me quedan divinas y también la cicatrices que tengo tanto físicas como emocionales, me hablan de la mujer poderosa que puedo ser: humilde, agradecida, sensible, sencilla, pero totalmente agradecida de haber superado tantas batallas convertidas. Una cicatriz te habla de la fortaleza y la belleza.

¿Alguna vez sentiste que el mundo de la belleza fue injusto contigo? ¿Cómo lo enfrentaste?

No, la imagen no es lo que yo puedo hablar de lo que ven los otros, yo puedo hablar de la imagen que yo veo en el espejo. ¡Fui una mujer muy insegura! Eso destrozó relaciones, eso me hizo sufrir muchísimo y yo ahorita me miro en retrospectiva y digo, qué lástima que yo a los 15, a los 20, a los 30, los 40, no me viera con otros ojos, porque digo qué bella, qué bella mujer, qué bella persona a cada edad y sufría tanto, pero desde el agradecimiento, desde la madurez, desde la conciencia, desde los ojos del alma, sin cumplir las expectativas a los demás, sin ser de determinada manera hacia los demás, para los demás, ni física, ni mental, ni psicológicamente, ni económicamente, ni en mi profesión, hoy en día soy una mujer que me puedo ver con amor, con compasión, frente al espejo, me digo: qué mujer bella! El día que me quité todo el cabello y me miré al espejo sin senos, sin cabello, sin pestañas, vi una mujer hermosa por primera vez en mi vida en 44 años, y ahí entendí que era hermosa, porque tengo soy un ser que soy un ser noble, que soy un ser bonito, que soy buena persona, esa es la belleza, y esa es la imagen que me devolvió el espejo, la de una mujer que acepta sus errores, que trabaja para evolucionar, que es buena persona, que sabe pedir ayuda, no la belleza, ser humilde es ser bella, esa es la imagen que me devolvió mi espejo.

¿Sientes que tu imagen ha sido una herramienta para inspirar o transformar? ¿Qué tanto de tu fuerza interior se refleja en la forma en que te vistes?

No trato de demostrarle nada a nadie; y reitero, yo me visto para mí, jamás para los demás, hay dress codes, códigos de vestimenta que uno tiene que cumplir en determinados lugares; por ejemplo, en un tribunal, en una presentación de una película, en prensa, hay determinados códigos de vestimenta que uno tiene que cumplir en ciertas oportunidades, que a mí me molestan mucho, pero soy una mujer que trata de respetar, no de encajar, jamás! Y como no soy una mujer que sigue las tendencias ni las modas, siempre se me ve a la mujer que yo soy hoy en día, ¡cómoda! Busco la comodidad sobre todas las cosas busco sentirme cómoda, sentirme libre, sentirme femenina, a veces, sexy, a veces sensual, a veces priorizo, otras cosas, pero realmente trato de no encajar en ninguna tendencia, porque no me vería yo, siendo yo misma vestida de algo que no me haga sentir cómoda. Y si puedo llegar a ser mi fuerza interior, se refleja en el exterior, pero no la ropa o el vestuario, es una cuestión de actitud.

¿Qué significa hoy para ti ser visible?

No busco ser visible, y tampoco ser invisible, porque muchos años de mi vida por medir 1.80 o por ser actriz que llamaba la atención, trataba de taparme, de esconderme, busco ser yo definitivamente, ser yo no buscar llamar la atención, busco definitivamente ser yo misma, ser auténtica, ser libre, no seguir tendencias, no pretender encajar, no pretender pertenecer a ningún estereotipo de belleza impuesto por el machismo, busco ser una mujer libre, donde yo me sienta cómoda en mis zapatos, cómoda en mi vestimenta, cómoda con mi manera de hablar, cómoda en la gente que me rodea.

¿Qué te gustaría que la industria de la moda entendiera sobre las mujeres reales?

Eso que la belleza radica, no en una mujer blanca, rubia, de 1 metro 80, con 90-60-90, ¡no! En la belleza existe que hay mucha más misóginia hay una misoginia espantosa en la moda en las pasarelas, seguimos viendo mujeres de 1.80 y extradelares, y siento que se viene vendiendo, la moda tiene que ser inclusiva, tiene que ser dejar de ser tan estereotipada, dejar de dar mujeres blancas, flacas y altas, la moda tiene que ser inclusiva, la belleza tiene que ser inclusiva, la belleza tiene infinitidad de pesos, infinitidad de colores de piel, de raza, de culturas, de estados, de curvas, la belleza y la moda tendrían que ser mucho más inclusivas, más amplias y menos estereotipadas, porque de verdad hay muchísimas mujeres reales por fuera sumamente aburrido, tiene que ser una moda más diversa, la moda tiene que ser mucho más diversa, más colorida, más divertida, más libre, más inclusiva.

Si tu estilo hablara por ti, ¿qué mensaje estaría dando al mundo hoy?

Definitivamente mi estilo le estaría hablando al mundo de diversidad, de libertad de inclusión, de diversión y de divertirnos más.

Share This Article
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *