Desde niña descubrí en la música, las letras y el arte, una forma de expresión y una voz que me acompañó cuando la vida parecía enmudecerme. Crecí en un entorno marcado por la violencia intrafamiliar y más adelante la crudeza de una ciudad también herida por la violencia.
Sin embargo, cada experiencia, por dolorosa que haya sido, me templó y me impulsó a ser una mujer que no se rinde.
Soy madre soltera de una hermosa niña, que ha sido mi mayor motor, mi inspiración más pura. Por ella me he levantado una y mil veces, construyendo no solo un futuro para las dos, sino también construyendo un futuro desde el amor, las letras y el arte para niños, jóvenes y mujeres.
Hoy con orgullo y gratitud, soy la Directora de la Academia de Artes del Huila, un espacio que nació desde lo más profundo de sanar y transformar vidas a través del arte y la ayuda psicosocial. Desde estos espacios he acompañado a mujeres, jóvenes y niños en situaciones difíciles, ayudándoles a gestionar sus emociones y a encontrar en el arte una herramienta de liberación, sanación y crecimiento.
Esto es el resultado de transformar el dolor en arte. Con lágrimas, con sonrisas, con miedos. Y cada una transformando las heridas en creaciones llenas de color y obras de arte, melodías, letras, movimiento; descubriendo sus talentos y logrando vencer.
Y ser testimonio de vida que a través del arte nos salva y nos construye para ser mejores seres humanos en medio de tantas situaciones marcadas por la violencia.
¡Un pedazo de mi alma para ti!
